Al menos 14 personas han resultado heridas este miércoles por la noche después de que el Ejército de Rusia haya lanzado una nueva oleada de misiles contra la región de Odesa, en el sur de Ucrania, que también ha provocado daños en edificios administrativos y residenciales.

“Como consecuencia del ataque con misiles rusos contra Odesa, han resultado dañadas infraestructuras civiles, en particular, almacenes de correos. El fuego está siendo extinguido. Las casas de los alrededores tienen las ventanas rotas. 14 personas han resultado heridas y un hombre ha sido hospitalizado en estado moderado”, ha publicado el gobernador de Odesa, Oleg Kiper, en su canal de Telegram.

En ese sentido, ha asegurado que el resto de víctimas han sido atendidas sobre el terreno, y ha aprovechado para denunciar “otro crimen” cometido por los rusos contra la población civil.

Nova Poshta, una empresa privada de correos y mensajería de Ucrania, ha informado de que un proyectil ha impactado en una de sus oficinas, si bien no ha habido que lamentar muertos o heridos entre sus trabajadores, según ha recogido la agencia de noticias Unian.

Cinco personas murieron y otras 30 resultaron heridas el lunes por otro ataque de las fuerzas rusas sobre varios edificios residenciales, así como infraestructura civil. El fiscal general de Ucrania, Andri Kostin, acusó a Rusia de usar bombas de racimo contra la ciudad.

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