Chelsea y Paris Saint-Germain siguen dando prioridad a la transferencia de Victor Osimhen este verano. AtrapadoFuera de juego lo entiende, mientras que el Napoli ya tiene el ojo puesto en un posible sustituto: Samu Omorodion.

Osimhen ha sido un jugador de clase mundial en la Serie A y no será fácil para el Napoli reemplazarlo, aunque podrían tener hasta 130 millones de euros para gastar cuando se vaya, siempre que los clubes interesados ​​estén dispuestos a pagar.

Omorodion ha impresionado cuando estuvo cedido en el Deportivo Alavés esta temporada, y el Atlético podría sacar provecho de él en medio del interés del Napoli, así como del trío de la Premier League Arsenal, Liverpool y West Ham United.

Con Osimhen atrayendo tanto interés, tiene sentido que Napoli esté atento a los delanteros este verano, y Omorodion podría ser otra compra inteligente que el club podría vender nuevamente para obtener ganancias más adelante.

Transferencia de Osimhen: Chelsea y PSG dieron impulso

¿Víctor Osimhen al Chelsea o al PSG?

Para Chelsea y PSG, esto es sin duda un avance positivo, ya que AtrapadoFuera de juego entiende que ambos siguen decididos a convertir a Osimhen en una de sus prioridades este verano.

El PSG necesita un sustituto para el delantero estrella Kylian Mbappé, que se marcha al final de su contrato y se entiende que se acerca a un acuerdo con el Real Madrid.

Mientras tanto, Chelsea está formando un equipo joven para un proyecto a largo plazo, pero también podría beneficiarse de un poco más de experiencia allí, con Osimhen seguramente será una mejora respecto al joven inconsistente Nicolas Jackson.

Los Blues también cuentan con Christopher Nkunku, pero ha demostrado ser muy propenso a lesionarse desde que se unió al club, mientras que se espera que Armando Broja se vaya con una transferencia permanente este verano después de una decepcionante cesión en Fulham.

Fuentes han informado AtrapadoFuera de juego Ese único problema con respecto a Omorodion es el precio de 60 millones de euros del Atlético, que podría verse como un poco alto para un jugador relativamente poco probado.